26 mar. 2014

SUPERSTICIÓN

"Mire usted , maño, la superstición no existe. Es miedo, inseguridad en uno mismo . Hace mejor decir que se es supersticioso , en vez de declarar sinceramente que se tiene miedo"
Nicanor Villalta

Pag 203 Libro : Mi Ruedo Ibérico (Espasa Calpe)



Foto del libro : ADIOS MADRID " Paseos por el Madrid Taurino



LA GARRAMPA :

Una vez leí , no recuerdo el libro con certeza , puede que fuera el de Mi Ruedo Ibérico (Espasa Calpe) , me gusto cuando el torero aragonés Nicanor Villalta explicaba " la garrampa" y era que el sabía una vez ejecutada la suerte suprema si el toro estaba herido de muerte , ya que el animal al sentir la espada daba un calambrazo y la mano del matador pues sentía una  garrampa , entonces el decía a sus ayudas dejarlo que esta muerto.



¿SABE USTED PORQUE ME LLAMO NICANOR ?



Mi padre , como le dije a usted, quiso ser torero y anduvo por las capeas en Navarra, Aragón y La Rioja . Por aquel tiempo hizo una gran amistad con Nicanor Villa (Villita) , que llegó a ser matador de toros. Decian de Villita que era un torero de mucho amor propio y muy valiente.Yo no llegué a verlo torear. Le conocí , retirado, siendo empresario de la plaza de toros de Zaragoza.

Mi padre le dijo que si algun día se casaba y tenia un hijo le llamaría como él .Por eso me llamo Nicanor.Y me gusta el nombre porque no es vulgar.


Del Libro : Mi Ruedo Iberico (Espasa Calpe)





Gracias al excelente libro de El torero de los tristes destinos , de Enrique Asín . Tenemos más información de Villita y de la Zaragoza de aquella época :



Plaza de toros de Zaragoza


"La Zaragoza de finales del XIX y principios del XX era una ciudad alegre y confiada en la que el cierzo - viento de locos - no podia barrer los nubarrones de la triste situación nacional.
Los cafés de Zaragoza , famosos en toda España y alguno , como el Ambos Mundos que aun llegamos a conocer , célebre y conocido en Europa, dieron a la ciudad por su numero y calidad , el sobrenombre de la "la Ciudad de los Cafés"En el Moderno , en la calle Alfonso numero 1, esquina al Coso, tenía junto a la puerta principal su despacho y su corte de contertulios el ya retirado torero Nicanor Vila "Villita" donde ejercía de "catedrático" y de empresario y a donde acudían aquellos que algo de él querian.

Por aquel establecimiento , en invierno , paseaban sus tipos juncales los toreros que no cruzaban el charco y que trabajaban de temporeros , la mayoría , en las azucareras, en lo que llamaban "hacer la America dulce"
 
 
La Zaragoza de 1893 era una ciudad de unos 60.000 habitantes."